Esta entrada está dedicada a esos hermosos seres que nos acompañan y nos brinda todo su amor y compañía a cambio de un plato de comida y agua fresca.. Ellos nos brindan todo lo que poseen y merecen todo nuestro cariño. Así que les invito a cuidarlos y a pensar muy bien antes de adoptar una mascota pues es una responsabilidad muy grande. Se debe tener disciplina para enseñarlos a ir al baño; se deben tener recursos económicos suficientes para la comida, veterinario, medicina, aseo y juguetes; se debe tener tiempo para llevarlos a hacer ejercicio. Y sobre todo, se debe tener muchísimo amor y paciencia porque a veces es desgastante, es como tener un bebé y mucha gente se cansa y termina abandonándolos y vemos por las calles perritos o gatitos hambrientos y enfermos porque sus dueños simplemente se aburrieron con ellos.
El de las fotos es Maximiliano González Rincón, tiene 2 años. Cuando tenía 6 meses fue arrollado por un auto y perdió su ojito izquierdo (por eso solo muestra su lado derecho, el solito aprendió a posar así). Cuando tuvo el accidente casi hay que sacrificarlo y fue extenuante tener que cuidarlo y hacerle curaciones en sus heridas durante 3 meses, pero el cariño que le tenemos hizo que saliéramos adelante y lo que me ofende es que no faltó quien nos aconsejara sacrificarlo o abandonarlo ya que "solo era un cachorro y era fácil comprar otro para mi hijo y ya", ¡¡¡¡Se imaginan!!!! y lo triste es que hay quien sigue estos consejos tan inhumanos.
Por lo menos yo amo a mi perro así como es, sin su ojito pero con todo su cariño, ternura, nobleza. Entonces seguiré cuidándolo, cepillándolo a diario, llevándolo a ejercitarse aunque el cansancio no me deje casi moverme, comprándole la mejor comida que mi bolsillo permita aunque yo tenga que abandonar algún gustito para mi. Y todo por ver como se mueve esa hermosa colita cuando me ve llegar y por recibir sus cariñitos cuando lo acaricio o le hablo, seguiré luchando contra cualquier pulga o garrapata que ose pegársele, seguiré recogiendo sus heces en el parque y seguiré destinando gran parte de mis ingresos para lo que él necesite.
Además, ver a mi hijo jugando con mi Max, hace que todo el sacrificio valga la pena, ellos son muy unidos y quiero que sigan así de felices.